segunda-feira, 27 de agosto de 2012

"–.Yo me voy.
Sólo entonces vio la abuela la bicicleta cargada. –Para dónde vas? – Para donde me lleve el viento –dijo el  fotógrafo, y se fue–. El mundo es grande.
La abuela suspiró.
– No tanto como tú crees, desmerecido."

la increible y triste historia de la candida erendira y su abuela desalmada

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